lunes, 27 de agosto de 2012

XXXIV DIA DEL TRAJE GALLEGO

Hola amig@s!
No penseis que el verano ha hecho que nos olvidemos de vosotr@s. Aprovechando esta época estival, hemos dedicado gran parte de nuestro tiempo a recopilar material para las creaciones de la próxima temporada.  

En este enlace os dejamos para que os deleiteis, algunas de las fotos que sacamos el "XXXIV Día do traxe galego", celebrado el 22 de julio en Santiago de Compostela.

Días como este son los que te hacen apreciar, en toda su grandeza, la hermosura del traje tradicional gallego. Allí nos encontramos con verdaderas obras de arte, espero que disfruteis viéndolas tanto como lo hemos hecho nosotras.

Dengue no día do traxe galego en Santiago de Compostela

Monteira no día do traxe galego en Santiago de Compostela

Excepcional mantelo no día do traxe galego en Santiago de Compostela

Es esta belleza, sencillla y a la vez compleja, la que nos hace seguir trabajando para que nuestra forma de entender la manera de vestir no se pierda. Siguiendo nuestro lema: "de sempre pero distinto".

lunes, 23 de julio de 2012

UN POCO DE LEYENDA


Galicia es una tierra llena de  leyendas. Historias que hablan de la muerte, de “mouros” y “mouras”, de enanos, de “trasnos”,… Historias que convierten esta tierra en un lugar lleno de misterio, en un lugar mágico, que nos envuelve y nos atrae.

Una de esas leyendas es la que a continuación os contamos. 
 
O Can do Urco

Sin olvidar que la palabra Urco hace referencia a la muerte, al Otro Mundo, se trata sin lugar a dudas de un Perro del Infierno. Este ser  puede adoptar la forma de cualquier perro, pero generalmente aparece como un enorme animal, con cuernos y terrorífico aspecto. Se presenta en las noches oscuras, de niebla, lanzando terribles aullidos y haciendo que lo sigan todos los perros del lugar. Es presagio de muerte. Dicen que habitaba en la orillas del río Lérez, en un lúgubre paraje en el fondo del mar, al que llamaban Borrón. Se trata del Más Allá, conocido en Galicia como Alén. También se le conoce con nombres como: Urco, Can Branco o Can Negro

Existen otros seres relacionados con él:

A Becerra con Cans ao redor: Se trata de una ternera seguida por una jauría de perros ladrando estruendosamente; aparecen a media noche, en las encrucijadas de caminos, pasando varias veces por el mismo lugar.

O Can do Mar: Es un perro muy grande, que por la noche sale del mar emitiendo terribles alaridos. 

A Cadela de Tetas Longas: Perra enorme de grandes ubres que presagia muerte. Suele ir acompañada de varios cachorros, Os Cadeliños. Puede imitar el sonido de otros animales y aparecer como un cuervo o un ovillo de lana, pero si se le da una patada se multiplica varias veces.

A Cadela Peregrina: Es un alma en pena que anuncia desgracias. Tiene figura de perra blanca que echa fuego por la boca y por los ojos. Para protegerse de ella hay que saludarla diciéndole “Que Dios te acompañe” y así desaparecerá. Un perro similar es conocido en Viveiro como Pastoriña.

martes, 19 de junio de 2012

LA NOCHE DE SAN JUAN


Qué decir de la noche de San Juan que no se haya dicho ya. Habría que hablar sobre sus orígenes, que varían dependiendo de quién te cuente la historia. Tocaría explicar el papel que juegan el agua y el fuego en la que, para nosotras, es la noche mágica por excelencia. Tendríamos que contar todas esas cosas que ya sabemos y de las que, a lo mejor, ya estamos un poco aburridos.

Esta vez nos gustaría contar la historia de una pequeña aldea, el modo que tienen de celebrar esta fiesta; nos gustaría hablar de tradición y sencillez, algo característico de esta tierra gallega.

Vamos a dirigirnos al ayuntamiento de Cambre, en la provincia de A Coruña; desde allí, tomamos camino hacia la parroquia de Sta. Mª de Vigo, un pequeño lugar con 306 habitantes, que tiene por costumbre pasar desapercibido en los mapas.

El 23 de Junio, por la tarde, los jóvenes del lugar se encargan de preparar la gran hoguera que arderá en el “Souto” (lugar de reunión popular) a partir de las 12 de la noche. Llegado el atardecer, se vuelven a juntar  para cenar; un poco de churrasco, algunas sardinas, pan y varios litros de “alpiste” (modo en que los lugareños hacen referencia  a las bebidas espirituosas). A las 12 se prende la hoguera, se bebe la tradicional queimada y se salta el fuego purificador. Pasadas unas horas, a eso de las 2 de la madrugada, comienza la verdadera fiesta. Se dividen en pequeños grupos de 5 ó 6 chavales y se reparten las casas del pueblo (vosotros las casas de Fulano y Mengano, ellos a la de Zutano,…). Al llegar a la casa correspondiente, entran en ella con gran sigilo y “toman prestado” el carro, algún apero de labranza, lo que mejor tuvieran a mano. Alrededor de la 3:30 horas, se empiezan a ver grupos de muchachos tirando de carros, a toda velocidad, hacia el “Souto”, donde están esperando los restos de la hoguera. Un descanso, un trago para recuperar fuerzas y vuelta a empezar. Se trata de reunir el mayor número de carros posible y, el lugar de reunión de los vecinos amanece lleno de estos indispensables  utensilios para los labradores.
En la mañana de 24 de Junio, los vecinos comienzan su particular peregrinación para recuperar lo que, hasta la noche anterior, estaba a buen resguardo en su casa. Por los caminos se oyen risas y comentarios del estilo:
-          Á túa casa a qué hora chegaron?
-          Condenados rapaces!
-          A ver onde me deixaron o carro
-          ………..

Estas, y otras muchas historias, son las que contaba nuestro padre. Pequeñas  aventuras que consiguieron hacer de su infancia y juventud algo divertido, especial, algo imposible de olvidar.

De niña, nos pasábamos la noche despiertas esperando ver pasar un carro “volando”, envidiando a los chavales por poder pasar la noche igual que la pasaron hace tiempo sus padres.
Al llegar la adolescencia nos dijimos: “¡nosotras tenemos que estar ahí!”. Y así fue como en la noche del 23 al 24 de Junio de 1992, dos jovencitas, (mi mejor amiga y yo), por primera vez para una mujer, hicieron “volar los carros” en la Noche de San Juan.

lunes, 14 de mayo de 2012

OS MAIOS


Origen de la fiesta

Se trata de una fiesta que nace en la prehistoria, para festejar la llegada de una estación que, tras la época de frío y lluvias, hacía brotar las simientes, y que coincidía con la fertilidad animal y de la especie  humana.

Los griegos y los romanos intentaron darle una explicación a este acontecimiento basada en la mitología y en sus creencias religiosas.

Con la llegada de la Edad Media, dicha celebración experimenta una época de expansión. Era la sociedad medieval, una sociedad agrícola, que celebraba la llegada del buen tiempo por los beneficios que éste supondría para las cosechas. No debemos olvidar el esparcimiento por toda Europa de la cristiandad, que adaptará estas festividades a su santoral, transformando los nombres, pero siendo incapaz de modificar los contenidos de las celebraciones.

Fue con la llegada de la Ilustración cuando surgieron las primeras prohibiciones civiles. Varias cédulas Reales de Carlos III intentaron prohibirlos, sin lograr erradicarlos por completo. 

Será a finales del S. XIX, al entrar el mundo rural en decadencia, cuando realmente comienzan a perder fuerza estas celebraciones estacionales. Se llegan a conservar en algunas villas como fiestas de chavales, debido a su carácter lúdico y de sátira social en la que se van a especializar estos “maios”. Nacen concursos que premian las coplas más audaces, motivo por el que son reprimidos en los tiempos de las diferentes dictaduras.

Estas tradiciones llegan a nuestros días agotadas, heridas por los mecanismos de una nueva sociedad que tiende a la uniformización de la cultura, causando el desarraigo de las expresiones culturales seculares propias, específicas de cada pueblo.

Recientemente, se está  viviendo un despertar de estos festejos. Diferentes asociaciones y colectivos, conscientes de conservar estos legados culturales, están haciendo una labor de recuperación y exaltación de las celebraciones propias de nuestra cultura, convencidos de que en la gran variedad cultural de los pueblos, está la riqueza de los mismos.

 Los “Maios” en Galicia

Con los “maios”, se celebra en Galicia la despedida del invierno y la floración de la naturaleza. Existen diferentes formas de festejar la llegada de la primavera, dependiendo del lugar en que nos encontremos.


Uno de los rituales  ancestrales que encontrados en nuestra tierra, es el de “alumear o pan ou danzas do pan” (alumbrar el pan o danzas del pan). Consiste en recorrer los campos  con “fachuzos de palla” encendidos, recitando invocaciones. También se llevaba  a cabo la bendición de los campos con agua bendita o procedente de fuentes consideradas milagrosas. Vuelven a aparecer el agua y el fuego como elementos purificadores, una constante en la tradición cultural gallega. Poner el ramo en las fincas, las cuadras, junto a los aperos de labranza, es otro de los rituales que nuestros mayores usaban para propiciar la bonanza de las cosechas.

lunes, 16 de abril de 2012

ANTÓN AVILÉS DE TARAMANCOS


Xosé Antón Avilés Vinagre toma su nombre de la aldea en la que nació el 6 de Abril de 1935. Ahí, en Taramancos, es donde graba en su memoria buena parte de los materiales de su obra: la celebración de la tierra, las figuras decisivas de la madre y la abuela, la fugacidad del tiempo, la perspectiva de clase, la voz comunal, la épica de lo cotidiano, la aventura del mar y del viaje, la lengua: “o coñecemento do idioma, da terra, ver como se abre a terra, como medra a semente…. Un queda marcado sempre como labrego”.
 
Publicó sus primeros poemas adolescentes en la revista Tatal de Noia, eran obras escritas en gallego. Se traslada a A Coruña para cursar los estudios de náutica. Allí conoce a Urbano Lugrís, Xohan Casal, Raimundo Patiño, Uxío Novoneyra, Iglesia Alvariño, Álvaro Cunqueiro, Celso Emilio,… los cuales influyen en la concepción que tendrá de Galicia y sobre su ideología. Es en este momento cuando colabora con revistas literarias como Aturuxo de Ferrol, Quatro Ventos de Braga o Atlántida de A Coruña, donde publica los seis poemas que forman As memorias do vento.  A frauta i o garamelo  es su primer libro, un poemario publicado en 1959.

En 1961 emigra a Colombia, donde permanece hasta 1980, momento en el que regresa a Noia. Allí se pone al frente de una taberna, a Tasca Típica, donde organiza recitales poéticos y la Sociedad Cultural Cataventos. En 1986 es nombrado presidente de la Asociación de Escritores en Lingua Galega. Fue concejal de cultura de Noia por el BNG desde 1987 hasta 1991. Murió de cáncer el 23 de Marzo de 1992. En 2003 se le dedicó el Día das Letras Galegas.

Obra poética:  As memorias do vento (1955)
   A frauta i o garamelo (1959)
   O tempo no espello (1982)
   Cantos caucanos (1985)
   As torres no ar (1988)
   Última fuxida a Harar (1992)      

Obra Narrativa:  Nova Crónica das Indias (1989)    

Ensaio: Obra viva (1992)

Obra Teatral: Tres capitáns de tempos idos (2003)